Morir en el golfo, el libro que me inspiró a ser periodista

Soy un gran fanático de la lectura, me encanta devorar libros; sin embargo, no siempre fue así, pues fue hasta la universidad que me hice un lector asiduo. Recuerdo que le ayudaba a mi papá con su plotter de corte y ahí fue cuando me regaló un libro, dijo que se lo había encontrado, como si lo estuviera esperando. Fue en ese entonces que un libro sirvió como guía para mi carrera profesional, pues cuando decidí estudiar ciencias de la comunicación, lo hice con la intención de trabajar en radio o televisión, pero en cuanto un profesor me dejó leer Morir en el Golfo, mi perspectiva cambió, olvidé por lo que me inscribí a esta carrera y comencé a remar hacia el periodismo.

Morir en el Golfo es una novela escrita por Héctor Aguilar Camín y trata sobre un periodista que comienza a investigar en los bajos mundos de los sindicatos petroleros de Veracruz, hasta que conoce a Lázaro Pizarro, un líder sindicalista que es acusado de crímenes, como la muerte de políticos, y mal uso de fondos. El columnista de un periódico se mete en este problema debido a que uno de sus examores y su esposo, quien también era su amigo, lo buscan para pedirle ayuda a lanzar su carrera política, pero surgen diversos problemas y asesinatos que lo obligan a exponer todo lo que está sucediendo.

Lo más interesante es que muchos de los personajes dicen que están basados en gente de la vida real, como la Quina, a quien nombraron Lázaro Pizarro, también deja al descubierto cómo se mueven los políticos con los medios de comunicación y los dedazos que hay en cada área de nuestra política.

Me encantó la forma de actuar del periodista, valiente, además de que me fascinaba la forma en que muchos lo trataban, con gran respeto y admiración. Recuerdo fragmentos en los que este hombre iba a beber a una cantina y el mesero le decía ‘amigo periodista’, y de repente me imaginaba que era yo, siendo nombrado por mi profesión. El amor por la lectura se combinó con la emoción que me provocaba el libro y decidí que el periodismo iba a ser mi presente y futuro.

Por cuestiones de gustos no quise irme al área de política y la nota roja me interesaba, sobre todo por una de las frases que dijo el protagonista, que los mejores periodistas se forman en la nota roja; sin embargo, no deben pasar mucho tiempo ahí porque se desensibilizan. Pero pensándolo fríamente no iba a poder con tantos asesinatos, accidentes y muchas malas noticias. Así que decidí irme al periodismo deportivo, donde estaba dispuesto a ser el mejor reportero y a exponer los malos manejos que esconde nuestro balompié y el internacional.

Así es como la pasión por la lectura, una que encontré ya avanzado mi camino en esta vida, me ayudó para encontrar mi verdadera vocación, la cual ahora busco utilizar en otros ámbitos de mi carrera, pues hay veces que el periodismo puede brindar mucho en otras áreas. Además que quiero servir como motivador para otras personas y de paso dejar legado en este mundo, así que espero algún día publicar alguna historia, una novela que guste.