La lectura debe tener su espacio y su tiempo

Uno de mis tíos sufrió una complicación con sus úlceras por presión, por lo que tuvo que recibir una curación la cual debe cuidarse y estar en reposo por una semana. Acostumbrado a estar trabajando, en movimiento constante, le había pedido algo a lo que no estaba acostumbrado. Cuando fuimos a visitarlo le llevé algunos libros para que no se aburriera y quizá se haría un lector asiduo. Escogí títulos muy entretenidos, la trilogía de la mafia de Estocolmo, su título lo dice todo. Una novela de suspenso ubicada en Suecia sobre las mafias de aquel país. Fue entonces cuando me reveló que cada que intenta leer se queda dormido o no puede concentrarse por el ruido de su casa o porque le dan ganas de ver la televisión o estar en el celular.

Después de esto pensé que es muy común que a las personas les cueste trabajo leer en sus hogares debido a las múltiples distracciones a las que se enfrentan, por lo que prefieren leer en horas libres del trabajo o durante los trayectos que realicen en el transporte público. Lo cual no está mal, pero considero que una buena lectura debe tener su lugar y su tiempo. Así que trataré de darte algunos consejos para que identifiques el lugar ideal para realizar tu lectura.

Nada como nuestra propia casa para leer. Lo primero que debes hacer es estar consciente de que tendrás muchas tentaciones para dejar la lectura, así que debes ser fuerte e imponerte antes éstas. Trata de que sea un lugar que no esté muy transitado por tus familiares, aunque si vives solo ya tienes una gran ventaja, de verdad, aprovéchala. Pero si no vives solo, busca un lugar silencioso, de preferencia. Puede ser tu cuarto, pero cuida de que si decides leer acostado en tu cama, esto no provoque que te dé sueño. Si tienes un pouf, silla o algún sillón podrías ser el lugar indicado. También debes considerar si hay buena iluminación, ya que puede ser estresante que si quieres leer por la noche, debas moverte hasta que la poca luz de tu habitación de perfectamente al libro. Puedes probar leer en un estudio o la cocina en horarios donde ya no sea muy utilizada. Pero debe ser un lugar en el que te sientas cómodo y puedas disfrutar de tu libro.

Y con darle su tiempo me refiero a que no te presiones a leer cierta cantidad de minutos u horas, deja que sean tus ganas las que decidan cuántas hojas vas a pasar. Si sólo lees cinco minutos y ya no tienes ganas, está bien, para y después volverás a retomarla. Nunca estés viendo el reloj, eso es como una distracción más que no vale la pena. Mejor deja que la historia te atrape y las páginas fluyan al ritmo que tus ojos y mente deseen. Quizá te quedes enganchado por horas y horas al grado que no puedas dormir o que en un solo días termines la novela o lo que sea que hayas decidido disfrutar.