Las sociedades modernas son a la vez versátiles y gregarias. Reaccionamos como todos y todos cambiamos de sistema de valores al mismo tiempo. Una opinión común caprichosa y ligera pesa en la inteligencia de los individuos. Ya nada escapa al imperio de lo efímero. La seriedad misma se vuelve volátil. La ética, esa cosa tan antigua y tan grave, cae bajo los golpes de la frivolidad. La moda sale de la moda: de todo se hace moda, incluso del mal. Alain Finkielkraut
Desde Aristóteles se nos repite que la virtud es la disposición adquirida de hacer el bien. Pero hay que decir más: es el bien mismo en espíritu y en verdad. No existe un Bien absoluto, un Bien en sí que bastaría conocer o aplicar. El Bien no está para ser contemplado: está por hacerse. André Comte-Sponville
Conspiratio 06
Las sociedades modernas son a la vez versátiles y gregarias. Reaccionamos como todos y todos cambiamos de sistema de valores al mismo tiempo. Una opinión común caprichosa y ligera pesa en la inteligencia de los individuos. Ya nada escapa al imperio de lo efímero. La seriedad misma se vuelve volátil. La ética, esa cosa tan antigua y tan grave, cae bajo los golpes de la frivolidad. La moda sale de la moda: de todo se hace moda, incluso del mal.
Alain Finkielkraut
EDITORIAL
EL LUGAR DE LA UTOPÍA
Carnets
Francisco Prieto
Memoria y esperanza
Jesús A. de la Torre Rangel
El carretonero
Jorge E. Traslosheros
En las márgenes
Mauricio Sanders
RÍOS AL NORTE DEL FUTURO
La memoria y el rostro
Javier Sicilia
Religión, violencia y paz
Diálogo entre Paul Ricoeur y Hans Küng
La ética mundial como poder
Roberto Ochoa
De la ética mínima a la ethica cordis
Adela Cortina
Por una ética de la intervención
Majid Rahnema
EL UMBRAL DEL ESPEJO
El dios que baila
Pedro Bonnin
Opiniones de un payaso
Juan Manuel Escamilla
Metafílmica de Oteka
Javier Ortíz Tirado
Segundo círculo
Kenia Cano
POEMAS
Poemas
Elsa Cross
Desde Aristóteles se nos repite que la virtud es la disposición adquirida de hacer el bien. Pero hay que decir más: es el bien mismo en espíritu y en verdad. No existe un Bien absoluto, un Bien en sí que bastaría conocer o aplicar. El Bien no está para ser contemplado: está por hacerse.
André Comte-Sponville