Aprender de los Errores

Hace un par de semanas, recibí una invitación a un evento en Texas relacionado con nuestro trabajo. El evento no era obligatorio sino que simplemente haría mucho bien al que tomara la iniciativa de ir y de participar en dicho evento donde se presentarían las cabezas de nuestra industria a las que naturalmente podríamos conocer. Además, habría seminarios  diseñados para incrementar nuestra productividad en esta industria que no es nada fácil. Para esto, se nos dio junto con la invitación, un link donde había una promoción especial de vuelos baratos para poder llegar ahí sin problema alguno.

Al recibir esta invitación y al checar las fechas de estas conferencias, decidí que iría para poder posicionarme de mejor manera en nuestra industria y de esta manera hacer el presente y futuro de mi familia uno mucho mejor. Por curiosidad, y debido a que tenía un poco de tiempo libre, investigue un poco en el link que nos mandaron, donde me di cuenta que los precios de los vuelos baratos en serio eran muy bajos. Al ver esto me motive y decidí que lo compraría en unos días después de solventar unos gastos.

El tiempo paso después de que solvente aquellos gastos y mi atención estuvo todo este tiempo impregnada en asuntos cotidianos de nuestro trabajo, lo que significó que poco a poco se me fue olvidando el asunto de la conferencia y de la importancia de la misma un error capital que ya había cometido con anterioridad  pero jamás lo había analizado de la manera apropiada para extraer de esa situación un resultado palpable y aplicable. Debemos de entender que hay algo en la vida que se encarga a castigar a aquellos quienes cometen un error varias veces, es decir, a los que no aprenden de sus errores por lo que tenemos que tener mucho cuidado con esto.

La razón por la que las personas repetimos nuestros errores, se debe en gran medida a que no ponemos atención a aquello que dictamina los ordenes de la vida y aquello que dictamina sus resultados algo que se da debido a que no analizamos nuestras propias situaciones. La razón por la que tenemos negligencia para con nuestras propias situaciones, se debe en gran medida a que nuestro foco de atención se encuentra posado en las cosas evidentes y nunca en lo que las causa.

La razón por lo que solamente notamos las cosas evidentes y no las cosas que las causa, se debe a que nuestra mente se ha vuelto sumamente perezosa debido a la facilidad con la que ahora podemos operar en lo que es “la era instantánea” donde lo que toma un poco mas de tiempo simplemente lo despachamos. Por este tipo de acciones divergentes casi no compro mi boleto y casi no llego a lo que me abrió las puertas de mi industria y de donde han salido grandes prospectos  futuros.

Siempre tenemos que auto examinar nuestra vida y aprender de los errores de manera verdadera y no hipotética.