¿Por qué nos da miedo la muerte?

Cuando le preguntan a la gente por su mayor miedo, un gran porcentaje dice que a la muerte, otras le agregan formas como “me da miedo morir solo” o quemado, ahogado, en un accidente, etc. Pero detrás de ese miedo debe haber mil y un respuestas a por qué lo sufrimos. Porque me incluyo. Esta vez quiero compartirles mi sentir, lo que yo creo, pienso y siento respecto al final del camino al que todos vamos a llegar algún día.

Hay noches en las que no puedo dormir y comienzo a pensar en el día en que me voy a morir, es en ese instante que mi cuerpo reacciona y comienzo a sudar frío, a temblar, el corazón se me acelera, incluso hay ocasiones en las que me dan ganas de llorar y de gritar, pero me contengo, así que lo que hago es encender la radio o la televisión para que mi mente esté ocupada en otra cosa y no en pensamientos que me provocan terror. Sin embargo, no siempre soy un miedoso, pues hay veces en las que me enfrento a mí mismo y me pregunto: ¿Por qué te da miedo morir?

Cuando me cuestiono esto, los ataques de pánico regresan, con la sudoración y los temblores. Así que vuelvo a evitar el tema. Hasta que un día, desesperado por sentir esto, contesté lo primero que se me vino a la mente, y lo hice en voz alta, aunque no hubiera nadie ahí conmigo. “No me da miedo morirme, me da miedo no saber qué sigue después”. Al parecer la muerte no es mi mayor miedo, sino lo desconocido, la incertidumbre. Imagino el día en que después de hacerme unos análisis en unos laboratorios de referencia me digan que me quedan pocos meses de vida, seguro entraré en pánico si alguien no descubre qué es lo que sucede con nuestra alma después de la muerte.

Yo creo que todo se vuelve oscuro, es como cuando te vas a dormir pero sin despertar jamás. Escribo estas palabras y mi cuerpo se estremece, agito la cabeza para controlarme y como defensa para eliminar los malos pensamientos. Nos vamos a dormir para la eternidad y se acabó. No hay vida después del fallecimiento, no deambularemos por las calles, no estaré en el cielo o el infierno. Al menos eso es lo que creo utilizando la razón. Pero mi corazón me dice que debe haber algo más, que sí hay un cielo o un infierno, o que puedo quedarme en el purgatorio.

Quiero creer que hay más vidas, que un día moriremos, estaremos como en coma por algunos meses, pero después despertaremos en el mismo cuerpo o en otro, como un día normal, pero sin recordar que acabamos de morir. Quizá volvamos a nacer con una nueva vida, ya sea como animales o si eres mujer lo hagas como hombre y viceversa. Pero es un pensamiento demasiado positivo, sigo creyendo que no hay anda más, sólo se baja el telón y se termina la función. Ojalá me equivoque, pero aún me aterra no saber que hay después de la muerte.

Fuera de la Caja con Estructura

Desde  hace dos décadas, tenemos un grupo de empresas dedicadas a giros completamente distintos entre si aunque íntimamente relacionados al final, donde uno apoya al otro indirectamente y de una forma muy organizada, siendo por esto que hemos tenido tanto éxito. Sin embargo, esta estrategia, como bien ya lo sabíamos tiene también un talón de Aquiles que se encuentra en el mal funcionamiento con dos de nuestras empresas ya que esto causaría un desbalance de todo tipo que eventualmente se vería reflejado en los números y en el esqueleto general de nuestro esquema.

Inicialmente, comenzamos con una empresa de prestamos financieros y créditos de tasas bajas dirigidos hacia la clase afectada de México que comprende a un 80 % de nuestra población por lo que aquel negocio pionero de nuestro sistema fue casi instantáneamente exitoso. Digo casi instantáneo debido a que tomo algunos meses en entrar en rigor debido a los arduos procesos burocráticos necesarios en nuestro país para comenzar una firma seria. Otro punto en el que tuvimos que invertir durante estos meses fue la publicidad y el aspecto comercial de nuestro producto para poder así acceder a nuestro mercado de forma general al principio y subsecuentemente de modo segmentado.

Durante este proceso, nos dimos cuenta de lo importante que es la buena asesoría legal para completar los muchos procesos burocráticos que se necesitan para poder establecer una empresa de manera adecuada sin tener que atravesar contratiempos innecesarios  que pueden tomar mucho tiempo valioso que se debe de invertir en otras secciones de la apertura del negocio. Asimismo, nos percatamos de la importancia mayúscula con la cual cuenta la publicidad para ser reconocido,  indagado y necesitado. Por estas razones, dos años después de haber abierto nuestro negocio de préstamos,  abrimos un micro agencia de publicidad y un micro buro de asistencia legal el cual lo difundimos por medios alternativos a nuestra cartera de clientes actual, una estrategia que funciono muy bien.

Estos dos nuevos negocios funcionaron de manera extraordinaria, sin embargo cuando comenzaron a crecer y a expandirse en numero de personal tuvimos que buscar un inmueble –algo que no tuvimos que hacer la primera vez – y nos dimos cuenta la ciencia que es el encontrar buenas oficinas. Subsecuentemente,  creamos otra empresa de bienes y raíces empresariales en la cual tuvimos un poco mas de resistencia en un principio debido a problemas técnicos en la directiva, sin embargo  nuestra empresa legal nos ayudo en ese ramo y nuestra empresa de publicidad nos lanzo al mercado que queríamos.

Finalmente, nuestra empresa de bienes y raíces nos planteo la posibilidad de abrir una empresa de  varillas de acero para trabajar con una relación que se tenía con una constructora lo que también fue un tremendo éxito. Hoy en día, aunque los gastos del grupo son muy grandes las ganancias son magnánimas y no dejan de incrementar. Si bien he descrito algo del proceso general de nuestro operar no he descrito la receta precisa ya que no es posible.  No obstante, piensa fuera de la caja con una buena estructura y acertaras de manera exagerada.

Conociendo al novio de mi hermana

Hoy fue un gran día, ya que mi hermana menor nos presentó a la familia a su primer novio, mi hermana tiene 18 años, estudia 5to semestre de preparatoria y lleva con su novio aproximadamente 4 meses, a nadie le había dicho que tenía novio, nunca nadie lo sospecho tampoco, pero ayer que le dijimos que íbamos a hacer desayuno familiar, nos sentó a todos en la sala y nos dijo que si podía invitar a su novio, mis papas se quedaron muy sorprendidos, y es que mi hermana es una niña muy tímida, muy callada y muy reservada, por eso nos cayó de sorpresa, mi papá le empezó a hacer un interrogatorio extenso, preguntas tipo… donde lo conociste, como se llama, cuanto tiempo llevas andando con él, porque no nos habías dicho, y blablá.

Mi hermana se puso muy roja, yo le dije a mi papá que se tranquilizara, mi hermana empezó a platicarnos todo sobre su relación, como se conocieron y porque decidió andar con Bruno.

A mí en lo particular me dio bastante ternura y emoción, suelo ser muy cursi para este tipo de cosas;  A mi actual novio justamente lo conocí cuando yo tenía 17, casi 18 años, me recordó todo lo bonito que se siente empezar una relación, y más aún tu primera relación, la más tierna, la más sincera, ahorita tengo 28 años y sigo con mi primer amor, por eso el que mi hermana me contara todo sobre ella y Bruno me hizo hasta llorar como boba.

Mis padres le dijeron que obviamente tuviera cuidado, y miles de consejos, los mismitos que a mí me dieron cuando recién anduve con Paco, mis papas le dieron permiso a mi hermana de traerlo a casa.

El día de hoy todos nos levantamos, nos bañamos, nos arreglamos, yo corrí al cuarto de mi hermana y me dijo que estaba muy nerviosa, porque mis papas suelen ser medio bromistas, y le daba miedo que Bruno se enfadara o no le gustara nuestra familia, justo yo pensé lo mismo a su edad, le conté mi experiencia con Paco y ella se tranquilizó, le dije que todo saldría de maravilla que no se preocupara por nada y que fuera natural como siempre es.

Mi mamá estaba terminando de hacer el desayuno, mi hermana y yo le ayudamos a poner la mesa en el jardín, pusimos música para liberar el estrés y los nervios, mi hermana se veía muy linda, no suele ponerse vestidos y hoy lucia muy bonita, mi papa se puso algo celoso pro es normal, también conmigo suele ponerse celoso siendo que ya estoy más grande.

De pronto se escuchó el timbre, mi hermana me pidió que lo pasara, lo pasé, saludó a mi hermana, y se los presentó a mis papas, pasamos al jardín a desayunar y empezó el interrogatorio típico de mis padres, por suerte les cayó muy bien, Bruno es un chavo muy carismático, después del desayuno jugamos voleibol, pero Bruno se cayó con la Sintra que mi papa tenía en un rincón del jardín, todos nos empezamos a morir de risa, la verdad es que se tropezó muy chistoso y como estaba bien por eso nos reímos en exceso, espero que la haya pasado bien y le hayamos caído bien como familia, y sobretodo que pasemos más días felices como estos en compañía de Bruno.

Reencuentro con amigos de la secundaria

Hace dos semanas, un amigo de la secundaria hizo un evento en Facebook, donde le puso como nombre “El reencuentro”, donde anexo a todos los que iban en nuestro salón, en mi escuela desde primer año nos asignaban en un grupo y ese grupo iba a ser para siempre igual hasta tercero, por ende todos los de mi salón convivimos durante mucho tiempo.

Esta secundaria era de monjas, por ende solíamos ir a misa cada viernes, a las niñas nos pedían ir muy aseadas,, no nos permitían ir maquilladas  ni con el cabello suelto, el jumper se debía usar debajo de las rodillas, debía estar un poco holgado y usar moño siempre, a los niños se les exigían ir igualmente muy limpios, peinados con gel si era necesario, cabello corto, sin barba ni bigote, y con corbata; si alguno no iba con dichas especificaciones, la prefecta, que todas las mañanas estaba en la puerta revisando a todos los alumnos, nos regresaba a nuestras casas, aunque tus papas ya se hubieran ido, no te permitía entrar a clases, y te dejaba en la dirección hasta que llegaran nuestros papas a recogernos.

Cuando recién entre a esta escuela, la odie, pensaba que era súper ilógico que nos exigieran tanto, y que solo querían que nos viéramos feas las niñas, por ir con todo el cabello recogido como hombres, pero conforme fue pasando el tiempo ame mi escuela, nos enseñaron muchísimas cosas y puedo decir que gracias a esa escuela, siempre eh sido una persona muy limpia, con buenos valores y principios, y que ningunos de mis compañeros se destrampó como en muchas de las secundarias en México.

Como pasamos tres años juntos todos mis compañeros, aprendimos a llevarnos bien, nunca tuvimos problemas entre nosotros, creíamos que éramos el mejor grupo, siempre ganábamos todos los concursos que se hacían en la escuela, como de poemas, himnos, villancicos, etc. En realidad todos nos llevábamos bien, o al menos nos tolerábamos, cuando alguien salía mal en los exámenes, entre todos lo apoyábamos para que también fuéramos el primer lugar de promedio, en realidad mi etapa n la secundaria fue muy bonita; ahí hice a mis dos mejores amigas de toda la vida.

Ya tenia bastante tiempo que no sabia nada de nadie de esta etapa, y después de 7 años a Carlitos se le ocurrió la grandiosa idea de poder reunirnos, hizo una pequeña reunión en su casa el día de ayer, la mayoría si pudimos asistir, me dio mucha emoción verlo de nuevo y ver que todos ya tienen una carrera y que en general a todos les esta yendo muy bien en la vida; Cada uno empezó a decir que estaba haciendo actualmente, recordamos muchísimas anécdotas, y conmigo en especial se sorprendieron, porque cuando estaba en la secu, era medio feita, la verdad es que me compuse un poco, me decían que estaba irreconocible, me hicieron sentir muy bien, al igual me recordaron lo ñoña que era y lo perfeccionista. Para cerrar esa tarde con broche de oro nos pusimos a jugar cartas y los niños después jugaron videojuegos porque iban a estrenar sus nuevos hyperx cloud de Carlitos.

Fue un rato muy agradable, y me dio mucho gusto verlos en este tal reencuentro.

Morir en el golfo, el libro que me inspiró a ser periodista

Soy un gran fanático de la lectura, me encanta devorar libros; sin embargo, no siempre fue así, pues fue hasta la universidad que me hice un lector asiduo. Recuerdo que le ayudaba a mi papá con su plotter de corte y ahí fue cuando me regaló un libro, dijo que se lo había encontrado, como si lo estuviera esperando. Fue en ese entonces que un libro sirvió como guía para mi carrera profesional, pues cuando decidí estudiar ciencias de la comunicación, lo hice con la intención de trabajar en radio o televisión, pero en cuanto un profesor me dejó leer Morir en el Golfo, mi perspectiva cambió, olvidé por lo que me inscribí a esta carrera y comencé a remar hacia el periodismo.

Morir en el Golfo es una novela escrita por Héctor Aguilar Camín y trata sobre un periodista que comienza a investigar en los bajos mundos de los sindicatos petroleros de Veracruz, hasta que conoce a Lázaro Pizarro, un líder sindicalista que es acusado de crímenes, como la muerte de políticos, y mal uso de fondos. El columnista de un periódico se mete en este problema debido a que uno de sus examores y su esposo, quien también era su amigo, lo buscan para pedirle ayuda a lanzar su carrera política, pero surgen diversos problemas y asesinatos que lo obligan a exponer todo lo que está sucediendo.

Lo más interesante es que muchos de los personajes dicen que están basados en gente de la vida real, como la Quina, a quien nombraron Lázaro Pizarro, también deja al descubierto cómo se mueven los políticos con los medios de comunicación y los dedazos que hay en cada área de nuestra política.

Me encantó la forma de actuar del periodista, valiente, además de que me fascinaba la forma en que muchos lo trataban, con gran respeto y admiración. Recuerdo fragmentos en los que este hombre iba a beber a una cantina y el mesero le decía ‘amigo periodista’, y de repente me imaginaba que era yo, siendo nombrado por mi profesión. El amor por la lectura se combinó con la emoción que me provocaba el libro y decidí que el periodismo iba a ser mi presente y futuro.

Por cuestiones de gustos no quise irme al área de política y la nota roja me interesaba, sobre todo por una de las frases que dijo el protagonista, que los mejores periodistas se forman en la nota roja; sin embargo, no deben pasar mucho tiempo ahí porque se desensibilizan. Pero pensándolo fríamente no iba a poder con tantos asesinatos, accidentes y muchas malas noticias. Así que decidí irme al periodismo deportivo, donde estaba dispuesto a ser el mejor reportero y a exponer los malos manejos que esconde nuestro balompié y el internacional.

Así es como la pasión por la lectura, una que encontré ya avanzado mi camino en esta vida, me ayudó para encontrar mi verdadera vocación, la cual ahora busco utilizar en otros ámbitos de mi carrera, pues hay veces que el periodismo puede brindar mucho en otras áreas. Además que quiero servir como motivador para otras personas y de paso dejar legado en este mundo, así que espero algún día publicar alguna historia, una novela que guste.